Un Madrid muy teutón

Si desde la llegada de José Mourinho al Real Madrid ha habido un mercado estudiado con profundidad, ése es el alemán, tal y como se deduce del hecho de que con él hayan sido cuatro los hombres llegados desde la Bundesliga.

El dato puede parecer baladí, pero no lo es; pues el juego desplegado por el equipo del luso guarda un gran parecido con la forma de jugar que suele buscar la selección alemana, actual subcampeona de Europa y semifinalista del último mundial.

Si bien la Mannschaft adolece por el costado un lateral izquierdo que haga las veces de Marcelo, donde Joachim Löw ha utilizado en los últimos tiempos a jugadores como Aogo, Boateng, Badstuber, Jansen o Diego Contento.

José Mourinho parece tenerlo más claro. O juega Marcelo, de gran vocación ofensiva, o lo hace Álvaro Arbeloa. El campeón del mundo, de perfil más marcador, lo hace frente a rivales de enjundia con extremos peligrosos.

En el otro costado Philip Lahm es indiscutible, como lo es habitualmente Sergio Ramos. Cuando éste ha dejado su posición ha sido para ocupar la de central ante la ausencia de Pepe o Carvalho.

En Alemania Friedrich y Mertesacker cumplieron en Sudáfrica el mismo rol que los portugueses en el Real Madrid: Dotar de agresividad y contundencia a una zaga cuyos movimientos ofensivos van orientados a enlazar enseguida con la medular o dar salida con el lateral largo.

Una de las diferencias entre intenciones se percibe en la zona ancha. Mientras Schweinsteiger acostumbra a conducir el cuero hasta posiciones de ataque, Xabi Alonso suele decantarse por hacer llegar el balón a uno de los hombres de tres cuartos.

De este modo, el Real Madrid acelera la transición y Sami Khedira se mantiene en paralelo con el tolosarra. Mientras en Alemania acostumbra a coger una posición más centrada, en el conjunto blanco atiende al pasillo central cercano a la banda, con el fin de facilitar la cobertura en caso de pérdida del balón con el lateral incorporado.

En tres cuartos de campo, coincide Mesut Özil como canalizador del juego. Es el hombre de más magia tanto en su selección como en su equipo, donde sorprende por su calidad técnica para desbordar, para crear; para dar la pausa y la zancada.

Le acompañan con la Mannschaft Müller y Podolski, dos jugadores acostumbrados a jugar por dentro. Prueba de ello es su querencia a lanzar diagonales, muy peligrosas por su calidad y velocidad.

Quizá en este sentido no puedan igualarse con Di María y Cristiano Ronaldo, si bien la metodología apenas varía. Podría serlo el hecho de que el argentino ha jugado siempre a la línea de cal, pero dada la batida de líneas que realiza a pie cambiado desde que viste de blanco, apenas lo parece.

Miroslav Klose y Mario Gómez son dos hombres de escasa movilidad, especialmente el punta de origen español, por lo que las llegadas por dentro buscan cumplir una función casi de pívot.

Al Real Madrid, hasta la llegada de Adebayor, le ha faltado un nueve puro, pues Gonzalo Higuaín y Karim Benzemà se aproximan más al juego de Klose. Éste acude bien al remate, pero por menor envergadura no rehúsa la búsqueda de espacios.

https://i1.wp.com/www.lequipe.fr/Medias/Football/201002/430x313/higuain-jusqu-en-2016.jpgHiguaín, por su velocidad, lo hace continuamente. Benzema es quizá más lento, pero sale más del área que el delantero de origen polaco. Aquí, por tanto, podríamos encontrar otra de las diferencias entre conjuntos.

Otras dos podrían ser dos de los nuevos nombres sumados al club de Concha Espina, pero no lo son, en puridad. A pesar de jugar con la selección turca, el perfil de Hamit Altintop y Nuri Sahin es el de su otra nacionalidad, la alemana.

A pesar de ser un jugador más imaginativo que la mayoría de los que serán sus compañeros, Nuri Sahin puede cumplir perfectamente el rol de Schweinsteiger con la selección alemana, dando quizá una mayor pausa a la circulación.

Si José Mourinho se arriesga con él y Xabi Alonso en la media, por momentos la táctica se asemejará a una 4-1-4-1 con el ex de Liverpool como único mediocentro, labor que perfectamente podría desempeñar gracias a su buen posicionamiento táctico y desplazamiento en corto y largo.

De la propia semejanza vendría en este caso la distinción, ya que Sahin es un hombre con menos fuerza y gol que el jugador del Bayern. Altintop, ex compañero de Bastian en Baviera, podría cumplir distintas funciones también semejantes con el fútbol del que es originario.

Como decíamos anteriormente, no es casualidad que el Real Madrid se fije en la actualidad en el mercado alemán. Con independencia del pasaporte del jugador y de las ligas que éste pueda conocer, el jugador tipo procedente de Alemania no dista mucho del reclamado por Mou.

Así, en el mercado invernal se vinculó al Real Madrid los nombres de Mario Gómez, Miroslav Klose, Ruud Van Nistelrooy o Hugo Almeida. De cara al mercado estival, otro de los hombres aquí citados, Bastian Schweinsteiger, comienza a vincularse a los blancos.

De la misma manera que podemos destacar la habilidad de Sahin para manejar unos tiempos más directos o más pausados, podríamos hacerlo en una de las revelaciones de la Bundesliga, procedente también del Borussia Dortmund campeón.

Mario Götze, extremo hábil y veloz, puede manejarse por cualquiera de los dos perfiles con el fin bien de llegar a la línea de fondo o bien de adentrarse hacia la meta rival, algo que le gusta especialmente, tal y como demuestran sus ocho goles y numerosas asistencias con las que ha finalizado el año.

También ya relacionado con el Real Madrid, encajaría en el entramado de Mourinho, tan bien como podría hacerlo Thomas Müller. No obstante, parece difícil el fichaje de ambos, teniendo en cuenta que el de Callejón es ya un hecho.

Philipp Lahm, lateral que puede actuar por ambos costados, podría ser perfectamente el lateral que a pesar del buen rendimiento de Marcelo se viene reclamando para el flanco izquierdo. Tanto como Coentrão, jugador que parece llegará después de tenerlo casi hecho con el Bayern München.

Con independencia de los hombres que completen la plantilla madridista, es un hecho que habrá dos jugadores habituales en el once alemán y como mínimo otros dos allí formados, lo que invita a pensar en un Real Madrid muy teutón.

El tiempo dirá si se asimila a los de Mou el tópico que dice que “el fútbol es un deporte de once contra once en el que siempre gana Alemania”.

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